912 171 879

Categorías

Sin apenas darnos cuenta, la fontanería forma parte de nuestros quehaceres cotidianos, desde ducharnos o utilizar el inodoro hasta beber un vaso de agua del grifo. Gracias a los avances tecnológicos en fontanería y en los sistemas de saneamiento podemos disponer de agua potable en cualquier momento, pero cuando una parte del sistema deja de funcionar es cuando descubrimos la importancia de esta profesión. Debemos tener en cuenta que un correcto mantenimiento de las instalaciones sanitarias es imprescindible para asegurar nuestra salud y nuestro bienestar.

Los profesionales de la fontanería son esenciales incluso en las instalaciones térmicas. Además del calefactor, el fontanero también interviene en la instalación de cualquier sistema de calefacción o agua caliente sanitaria (ACS). Sin embargo, a diferencia de las empresas de instalaciones térmicas, que están perfectamente reguladas y controladas por la Administración Pública, el sector de la fontanería se ha visto claramente afectado en algunas regiones españolas, principalmente desde que se eliminó la validez del carnet de instalador.

A pesar de la gran importancia de la labor profesional de los fontaneros, comunidades como Galicia abolieron la legislación que regulaba la creación del Registro de Instalaciones Interiores de Suministro de Agua en el año 2011. Esta decisión supuso un grave descontrol sobre las empresas instaladoras gallegas, fomentando la competencia desleal, el intrusismo profesional, la economía sumergida y la destrucción del empleo. Así lo explicaban desde Foncalor, la Asociación de Empresas Instaladoras que desde entonces insiste en la importancia de la profesión. Galicia es el claro ejemplo de que la derogación de la normativa establecida en este ámbito trajo consigo un impacto social con graves consecuencias, tanto en los trabajadores como en el consumidor final y el medio ambiente.

Desde que en 2011 quedó desregulada la fontanería en Galicia y otras autonomías, a excepción de la legislación contemplada sobre salubridad en el Código Técnico de la Edificación (CTE), muchas asociaciones como FEGAFÓN, FONCALOR, ALUFONCA, AGASCA y CONAIF emprendieron rápidamente acciones para intentar poner fin a esta situación. Las asociaciones iniciaron una campaña de concienciación con el fin de convencer a las administraciones de la importancia de implantar una normativa bien establecida para el sector. De esta forma, comenzaron a exigir una regulación compatible con la normativa europea y estatal, ya establecida en otras comunidades como Aragón o Canarias, donde se estipularan, al menos, “requisitos de cualificación o habilitación profesional, seguro de responsabilidad civil y un registro de instaladores e instalaciones”

Durante años se ha intentado volver a conseguir una regulación semejante a la existente antes de su supresión. Sin embargo, debido a que todos los esfuerzos fueron inicialmente en vano, ya que no se veían avances en esa dirección, en 2017 se decidió buscar alternativas para recuperar la consideración del colectivo. Estas acciones fueron encaminadas a demostrar la calidad de los servicios que ofrece la fontanería, así como la preocupación de los asociados por la seguridad, salud, ahorro, eficiencia energética y calidad medioambiental. En esta línea se alcanzaron acuerdos importantes, como la firma del convenio de formación en materia de eficiencia energética y energías renovables, la preparación de diversas interpelaciones al Reglamento de Instalaciones Contra Incendios, el establecimiento de un Convenio con el BBVA para las empresas asociadas o la participación de las asociaciones emprendedoras en diversos proyectos y ferias sobre instalación y energía. Sin dejar de lado el asunto de la fontanería a nivel nacional, se intentó mitigar de esta forma el problema en Galicia con el fin de dedicar medios a otras actividades propias de las asociaciones.

En 2018, tras numerosas reuniones y negociaciones con las administraciones, se consiguió aprobar la elaboración de un Decreto para el establecimiento de un Registro Voluntario de Autónomos y Empresas Instaladoras de Fontanería de Galicia, las cuales tendrían que cumplir determinadas condiciones para apuntarse.

Aun a la espera de la instauración de este documento, que ha suscitado la aparición de algunos detractores por su condición de no obligatoriedad, desde Agasca afirman que su creación, aunque voluntaria, es muy positiva. Aseguran que se tratará de una herramienta fundamental e imprescindible para la proyección y explotación de las empresas instaladoras en el campo de la fontanería, ya que constituye una garantía de profesionalidad sobre aquellas que se inscriban. Además, a través del Decreto se reconocería el valor de el carnet histórico de fontanería mencionado anteriormente.

Hoy en día, la fontanería es una de las actividades esenciales para las sociedades modernas, pues se trata uno de los pilares profesionales que mantienen la calidad del bienestar social. Aunque pocas veces pensemos en ello, un sistema inapropiado u obsoleto de abastecimiento de agua instalado en un edifico puede dar lugar a un problema de salubridad muy grave. Los profesionales dedicados a la fontanería realizan una adecuada conservación del agua, así como un uso y reutilización correcta con el fin de llevar a cabo un mantenimiento de las redes de abastecimiento y evacuación de aguas impecable.

En el mundo todavía existen millones de personas que no tienen acceso a agua potable, duchas o inodoros para cumplir con sus necesidades básicas. Podemos ver como en países en vía de desarrollo, la fontanería es una profesión muy limitada e incluso inexistente en muchos de ellos. Por ello, debemos estar agradecidos de las oportunidades que nos brinda nuestro país y recordar que el papel de la fontanería en la conservación de la salud mundial es importante cada día del año, por lo que una correcta regulación del sector es fundamental para todos nosotros.

Ángela Martín Parrales

TE LLAMAMOS Y TE LO EXPLICAMOS TODO


    Echale un vistazo a nuestros cursos

    ¡Haz clic para puntuar esta entrada!
    (Votos: 9 Promedio: 5)