Filtros limpios, aire más potente

Filtros
Técnico instalando filtro de aire acondicionado.

Un mantenimiento básico que muchos pasan por alto

Durante agosto, el aire acondicionado funciona más horas que en cualquier otra época del año. Sin embargo, uno de los cuidados más importantes suele olvidarse: la limpieza de los filtros. Con el uso diario, estos componentes acumulan polvo, pelusas y pelos de mascotas, lo que dificulta el paso del aire y obliga al equipo a trabajar más para enfriar la vivienda.

Un especialista en climatización advierte que, si no se revisan con frecuencia, el aparato puede tardar más en alcanzar la temperatura deseada y permanecer encendido durante más tiempo, algo que termina reflejándose en el consumo eléctrico.

Por qué afecta tanto a la eficiencia

Los filtros actúan como una barrera que retiene partículas presentes en el ambiente. Cuando esa malla se satura, el flujo de aire disminuye y el ventilador mueve menos caudal, lo que obliga al sistema a esforzarse más para refrigerar correctamente. Según los expertos, un filtro muy sucio puede llegar a reducir el rendimiento del equipo hasta en un 50%, dependiendo del modelo y del nivel de suciedad acumulada. Un experto en aire acondicionado lo confirma: «No limpiar bien los filtros del aire acondicionado cada 15 o 30 días en verano reduce la eficiencia a la mitad».

Además, señales como olores extraños, ruidos más intensos, goteos o incluso hielo en la unidad interior pueden indicar que el mantenimiento no está al día.

Cada cuánto conviene limpiar los filtros

No existe una frecuencia universal, pero en verano se recomienda acortar los intervalos. En equipos que funcionan varias horas al día, una revisión cada 15 días permite detectar la suciedad a tiempo. Cuando el uso es moderado, hacerlo una vez al mes suele ser suficiente. En hogares con mascotas, polvo ambiental o ventanas abiertas con frecuencia, puede ser necesario comprobarlos incluso semanalmente.

Cómo realizar la limpieza en casa

La mayoría de los aparatos domésticos permiten extraer los filtros con facilidad. Los pasos básicos son:

  1. Apagar y desconectar el equipo antes de manipularlo.
  2. Retirar los filtros levantando la tapa frontal.
  3. Eliminar el polvo superficial con una aspiradora a baja potencia.
  4. Lavarlos con agua y, si es necesario, usar detergente neutro.
  5. Dejarlos secar completamente a la sombra antes de volver a colocarlos, para evitar malos olores o la aparición de moho.

Si quieres limpiar los filtros de tu aire acondicionado puedes seguir estos pasos que se mencionan en este artículo o en el vídeo de YouTube.

Señales de que toca revisar el aparato y los filtros

El propio equipo puede avisar de que algo no va bien:

  • La habitación tarda más en enfriarse.
  • Aparecen olores a polvo o humedad.
  • El ruido aumenta.
  • Se detectan goteos en la unidad interior.
  • El consumo eléctrico sube más de lo habitual, aunque también influyen las horas de uso y las temperaturas exteriores.

Cuando llamar a un profesional

Limpiar los filtros no soluciona cualquier problema. Si el aparato sigue enfriando poco, desprende mal olor o pierde agua después del mantenimiento básico, es necesario recurrir a un técnico. Componentes internos como el evaporador, la turbina o el sistema de drenaje requieren una revisión más profunda que no puede realizarse solo con la limpieza doméstica.

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