Los frigoríficos hoy en día están equipados con materiales y sistemas de funcionamiento de gran calidad, pero es posible que con el propio desgaste o un uso inadecuado del mismo reduzca su vida útil. En condiciones normales esta puede ser de más de 10 años. Repasamos a continuación algunas averías muy frecuentes con este electrodoméstico y cómo operar para repararlo.

La bandeja recoge aguas y el desagüe

Este problema es común en los frigoríficos no frost, es decir, aquellos que generan hielo y escarcha en las paredes por las bajas temperaturas. Estas neveras transportan el frío del congelador a la zona de refrigeración mediante un ventilador.

El fallo ocurre cuando la bandeja que debe recoger el agua acumula hielo, el conducto por el que pasa el aire se obstruye y esto dificulta al ventilador llevar a cabo su función. La consecuencia de este es un mal aprovechamiento del electrodoméstico, que consume más energía para conservar los alimentos.

La solución pasa por vigilar el estado de la bandeja para comprobar que no se acumula hielo, descongelar en caso de que sea así y limpiar cuando hay algún atasco. Además, si lo que da problemas es el ventilador, otra alternativa es acudir a recambios para frigorífico en Electrotodo, donde vamos a encontrar todo tipo de repuestos para este importante electrodoméstico.

En Electrotodo están especializados en todo tipo de recambios de frigorífico, tanto cambios en accesorios como en partes mecánicas. Sea cual sea la avería del electrodoméstico, tanto si es de carácter estético como si cumple un papel funcional, en esta web podemos encontrar repuestos y recambios de gran ayuda.

Exceso de nieve en el congelador

Otro fenómeno asociado a los frigoríficos no frost es el exceso de nieve. Cuando se genera mucho hielo en el congelador puede ser por varios motivos: el termostato está muy alto, el circuito de condensación no está ventilado o bien que el propio termostato esté roto y haya que cambiarlo.

La tercera opción solo la puede detectar un técnico especialista, mientras que las dos primeras sí son más apreciables a simple vista. Si lo que ocurre es que el termostato está muy alto, la traducción a niveles prácticos es un mayor consumo eléctrico.

Colocar el frigorífico cerca de fuentes de calor

En la cocina han de distribuirse todos los elementos atendiendo a un esquema claro: la zona de electrodomésticos, la zona de cocción y la zona de aguas, además de un espacio para la despensa y el almacenamiento de alimentos.

El frigorífico nunca se debe colocar cerca de fuentes de calor como el horno o la placa de inducción. Su presencia hará que la nevera genere un sobreesfuerzo para mantener la temperatura óptima del termostato. Esto nuevamente hará subir la factura de la luz y multiplica las opciones de que se averíe esa parte tan importante.


    ¡Haz clic para puntuar esta entrada!
    (Votos: 0 Promedio: 0)