Gas natural reciclado y electricidad son algunas de las apuestas de Naturgy para la movilidad urbana y el transporte que en su plan hasta 2022 ha incluido importantes objetivos para la reducción de gases de efecto invernadero, en línea con el acuerdo de París y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.

En materia de movilidad sostenible, la compañía recuerda que lleva años trabajando y desarrollando proyectos como el gas natural en el transporte, como alternativa de bajo CO2 y mejora de la calidad del aire.

Un reciente estudio publicado en junio por la Fundación Naturgy ‘Los gases renovables. Un vector energético emergente’ concluye que, si España desarrolla todo su potencial de producción de gases renovables, podría llegar a reducir unos 35 millones de toneladas de CO2, es decir, más del 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero previstas para el año 2030, equivalente al CO2 que emite todo su parque de turismos en un año.

El informe, realizado por el doctor ingeniero industrial y profesor emérito de Ingeniería Ambiental de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), Xavier Flotats; y el ingeniero de Caminos de la UPC y experto asesor ambiental, en gestión de residuos y desarrollo sostenible, Álvaro Feliu, considera que España tiene un elevado potencial de producción de gases renovables.

No obstante, los autores señalan que “desarrollar el potencial de España pasa por dar un impulso definitivo a los gases renovables que permita alcanzar el nivel que ya tienen otros países europeos, especialmente en lo que respecta al biometano”. “En nuestro país, una cantidad importante de residuos orgánicos biodegradables y de biomasa agrícola y forestal (cerca del 40% de la superficie española está ocupada por bosques) no se explota adecuadamente”, alertan.

Naturgy señala que en Europa hay instaladas más de 540 plantas de producción de biometano, mientras que en España sólo hay una. En concreto, el 66% de las plantas (357) se sitúan en sólo tres países: Alemania (líder con 195 y el 50% de la producción europea), Reino Unido y Suecia, mientras que en países como Francia, Italia, Holanda o Dinamarca ya se cuenta con medidas que están impulsando su desarrollo.

La compañía subraya que el gas natural renovable es un combustible equivalente al gas natural pero obtenido de recursos renovables, como la biomasa o residuos orgánicos. Por tanto, es considerada una energía neutra en emisiones de CO2 que contribuye a la lucha contra el cambio climático y forma parte de la llamada economía circular. Supone una gestión eficiente de los residuos que posibilita a la sociedad producir, distribuir y consumir gas autóctono, desarrollando así la economía local.

Junto al gas para el transporte, durante el pasado año Naturgy también trabajó en importantes proyectos en el ámbito de la movilidad basada en electricidad. Uno de ellos es NEAR (New Electricity Assets for Recharging), un proyecto que trata de dar respuesta al rol del distribuidor en el despliegue de infraestructura de recarga pública. Además, crearon dos entornos de pruebas en instalaciones de Naturgy con uso de infraestructura propia de Unión Fenosa Distribución que dan soporte al desarrollo de soluciones durante 2020.

Uno de los ejemplos de la apuesta por la movilidad sostenible basada también en la electricidad, es el convenio que el pasado mes de julio Naturgy firmó con el Ayuntamiento de Madrid para electrificar el transporte urbano como alternativa a la movilidad tradicional.

 


¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)