Los factores que causan los efectos del cambio climático son muy diferentes entre ellos, no se pueden abordar mediante la regulación de una sola familia de productos o tecnologías, sino que se necesita un enfoque multifactorial del problema. Así pues, dentro de la industria de la refrigeración es fácil suponer que el único problema que requiere verdadera atención son las emisiones de los refrigerantes HFC, ampliamente utilizados, ya sea reduciendo su posibilidad de fugas o remplazándolos por alternativas de bajo Potencial de Calentamiento Atmosférico (PCA). Sin embargo, la mayor contribución al cambio climático durante la vida útil de un sistema de refrigeración son normalmente las emisiones indirectas producidas por la generación de electricidad. Por lo tanto, el rendimiento del sistema y la eficiencia energética tienen un efecto mucho mayor que el PCA del refrigerante en sí mismo.

En el mercado existen ya numerosas tecnologías disponibles para su uso al por menor, que cumplen los requisitos de refrigeración sostenible.

Algunas de estas tecnologías son:

  • Sistemas integrales enfriados por agua (plug-ins)
  • Sistemas integrales enfriados por aire (plug-ins)
  • R-290 / Sistemas de Glicol (Sistemas secundarios)
  • R-134a / Refrigerante Bombeado R-744 MT (Sistemas secundarios) / Sistemas LT subcríticos en cascada
  • Sistemas Opteon™ XP40 (R-449A) no inflamables de PCA (<1500) (Tecnología de referencia)
  • Sistemas HFO A2L con bajo PCA (<250), Opteon™ XL20 (R-454C) & Opteon™ XL40 (R-454A)
  • Sistemas transcríticos R-744 con booster (FGB)

El principal minorista de Reino Unido, ASDA, ha estado varios años buscando la mejor forma para establecer una nueva estrategia de refrigeración. Para ello analizaron varias opciones de acuerdo con una serie de criterios. Criterios que la nueva tecnología debía cumplir en comparación con el refrigerante que, hasta ese momento, estaban utilizando (<1500 PCA):

  • Igualar el rendimiento de enfriamiento.
  • Igualar o superar el rendimiento energético.
  • Igualar el tiempo de actividad del sistema (minimizar el riesgo al comercializar)
  • Igualar o mejorar el coste total de propiedad
  • Idealmente, tener la misma facilidad de instalación y mantenimiento.

Los detalles de la experiencia de ASDA se pueden encontrar en otro informe de Chemours, pero los criterios que usaron son comunes a muchos minoristas a la hora de considerar qué tecnología proporcionará el mejor equilibrio y ventaja medioambiental al mismo tiempo que un rendimiento del sistema y coste óptimos.

Para resolver este problema, Chemours encargó un estudio a la consultora independiente WAVE Refrigeration, que hizo una comparación objetiva entre las diversas tecnologías disponibles para minoristas y sus necesidades de refrigeración en una amplia gama de tiendas, de tamaños variables y con diferentes condiciones climáticas. Una descripción detallada de las tecnologías consideradas en cada caso y los resultados completos de este estudio están disponibles, también, en un documento publicado por Chemours.


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