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En España, la industria alimentaria es la principal rama manufacturera del sector industrial, representando el 2,6% del PIB. Abarca un gran conjunto de actividades dirigidas al tratamiento, conservación y envasado de productos alimenticios. El control de calidad alimentaria es un proceso fundamental para reducir al máximo cualquier riesgo en la salud del consumidor, como ya vimos en el artículo “La seguridad en el control de calidad alimentaria”, pero en este proceso también se debe tener en cuenta la seguridad y salud de los profesionales.

Los riesgos laborales derivados de los procesos de producción de alimentos son similares a los existentes en otras áreas. Entre los accidentes más comunes encontramos sobreesfuerzos, choques contra objetos, cortes, caídas, quemaduras y, en menor medida, descargas eléctricas o atrapamientos que, aunque infrecuentes, pueden resultar muy graves. Además, la insatisfacción en el trabajo conforma otro riesgo más, debido principalmente a la monotonía, el trabajo en cadena o los turnos nocturnos, que pueden derivar en una bajada del rendimiento o incluso en depresión.

Sin embargo, los principales problemas de salud para los profesionales de la industria alimentaria comprenden una serie de enfermedades de tipo respiratorio, dermatológico o auditivo, además de aquellas producidas por la exposición a temperaturas extremas, a sustancias tóxicas o a radicaciones.

PRINCIPALES RIESGOS PARA LA SALUD DEL TRABAJADOR

  1. Riesgos porexposición a sustancias químicas:
  • Intoxicación por la inhalación prolongada de refrigerantes utilizados en los procesos de congelación y cámaras frigoríficas, como el amoníaco anhidro o el cloruro de metilo, o de sustancias como el tricloroetileno o el hexano que se utilizan en la extracción de aceite de oliva.
  • Intoxicación por una sobreexposición al monóxido de carbono (CO) y dióxido de carbono (CO2), que puede provocar mareos, somnolencia, náuseas o vómitos. El CO2 es un gas incoloro e inodoro, difícil de detectar, que puede encontrarse en bodegas, fábricas de ahumados o almacenes de cereales y pescado.
  • Intoxicación por exposición al cloruro de polivinilo (PVC), que se utiliza en los envasados y envoltorios de los alimentos. Las partículas tóxicas que se generan al calentarlo pueden provocar irritación de ojos, nariz y garganta, dificultad al respirar, dolores musculares, náuseas e incluso fiebre.
  • Los productos utilizados en las tareas de limpieza, tales como los hipocloritos, ácidos o cáusticos, también pueden producir irritación de ojos, piel y pulmones, en caso de una exposición excesiva.
  1. Riesgos por exposición a contaminantes biológicos:

Aunque la mayoría de los microorganismos utilizados en la industria alimentaria se consideran inofensivos, una exposición prolongada puede resultar perjudicial para la salud del trabajador. Las enfermedades infecciosas y parasitarias de origen animal constituyen uno de los riesgos más comunes en esta industria, principalmente en el sector cárnico y lácteo, ya que se encuentran en contacto directo con los animales.

En los procesos de elaboración de alimentos abundan las esporas de hongos y actinomicetos, sobre todo en panaderías y centros de producción láctea y cárnica. Estas sustancias se dispersan en el aire, por lo que sus altos niveles pueden provocar trastornos respiratorios en los trabajadores, como alveolitis alérgica.

Para garantizar la seguridad del trabajador, es fundamental mantener una higiene adecuada, tanto personal como del lugar de trabajo, por lo que será necesario limpiar en profundidad los equipos de protección y el habitáculo con frecuencia, incluso con procesos de esterilización.

  1. Riesgos por exposición al ruido

Muchos de los procesos mecánicos que tienen lugar en la industria alimentaria, especialmente en las conserveras, generan niveles de ruido muy elevados. Una exposición prolongada a un ruido por encima del umbral recomendado es perjudicial para la salud, ya que puede provocar un progresivo deterioro de la audición.

A pesar de que la duración de la exposición y la frecuencia e intensidad del ruido son factores determinantes, está demostrado que, además de sordera, el exceso de ruido puede provocar estrés y ansiedad a nivel psicológico, así como trastornos nerviosos e incluso anomalías en la tensión arterial, la frecuencia cardíaca y el ritmo de la respiración.

  1. Riesgos por vibraciones

El aumento de la mecanización en la industria alimentaria que conlleva la utilización constante de máquinas que generan vibraciones es una de las causas principales de la aparición de trastornos musculoesqueléticos en las muñecas, codos y hombros. Una exposición elevada a la vibración puede dar lugar al crecimiento de protuberancias en los huesos, provocando fuertes dolores e incluso limitaciones en la movilidad.

  1. Riesgos por estrés térmico

Las temperaturas extremas que pueden registrarse en las cámaras frigoríficas o en los hornos y cocedores de vapor también son consideradas como un riesgo para la salud del trabajador de la industria alimentaria, ya que, sin las medidas oportunas, pueden generar hipotermias e hipertermias.

Ángela Martín Parrales

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